
Lo prometido es deuda. Tal y como venimos anunciando desde hace tiempo, hoy se ha publicado el nuevo disco de PJ Harvey & John Parish, A woman a man walked by, y estamos aquí para contarlo.
Para empezar, no me gusta opinar sobre un disco demasiado pronto, ya que se necesita tiempo para asimilarlo, para que cada canción te transmita una cosa u otra, y lo que es más importante, para encontrar motivos para seguir escuchándolo o no. Con este nuevo trabajo de PJ Harvey con John Parish, tan esperadísimo por nuestra parte porque PJ nos encanta, y además estamos contando las horas para verla en el Auditorio del festival SOS 4.8, tras varias escuchas las emociones son encontradas, aunque es algo completamente normal tratándose de Polly Jean. Una de las grandes habilidades de PJ Harvey, y por eso me gusta tanto, es la versatilidad de su voz: igual te tranquiliza que te grita, te pide ayuda, te susurra, te da miedo, se insinúa o parece estar agonizando.
Todo ello lo encontramos en este disco, menos grunge que la PJ Harvey de los comienzos, pero con un poco de todo. También os contamos en este otro post la semana pasada que se podían escuchar cinco de las canciones de este álbum en Last.fm, y aún se puede seguir haciendo. Pero a pesar de que con eso ya teníamos escuchado más de la mitad del disco, quedaban aún grandes sorpresas por llegar. Para mí, la mayor viene relacionada con esta versatilidad de la que hablaba, que llega a su máxima expresión en 2 temas, A Woman A Man Walked By / The Crow Knows Where All The Little Children Go y Pig Will Not.
En A Woman A Man Walked By / The Crow Knows Where All The Little Children Go, que por lo que alcanzo a entender es una historia de sexualidad brutal, PJ oscila con facilidad entre desgarradas peticiones y agudos chillidos, para aproximadamente hacia la mitad de la canción convertirla en una especie de sintonía de serie de los 70 (o es lo que a mí se me antoja), con ritmos completamente distintos, incluso alegres, con sus sintetizadores y sus maracas, lo cual te deja entre sorprendido y… asustado.
Y en Pig Will Not nos encontramos a la PJ Harvey más grunge, literalmente gritando y autoconvenciéndose de que “no lo hará”, para terminar con un piano algo tétrico, que cierra la canción con una tranquilidad radical que acentúa lo inquietante de la pieza.
Pero no os creáis, estas canciones pueden parecer impactantes o incluso violentas, pero abundan más en el disco las canciones en que PJ Harvey nos muestra su cara más tranquila y dulce. Empezando por Black Hearted Love, el primer single del disco y de la que ya hablamos por su precioso vídeo, y pasando por California o April, baladas a su estilo, es decir, desgarradas y algo siniestras.
El disco termina con dos de las canciones más tranquilas y relajantes que creo que he oído hasta ahora de PJ, en especial Cracks In The Canvas, con aires orientales y sosegados.
En definitiva, a pesar de haber escuchado este disco sólo durante un día (pero bastantes veces), ya puedo decir que es un disco grande, que escucharé muchas veces más, y que confirma que PJ Harvey está en plena forma. ¿O hay alguien más que sea capaz de transmitirnos tantas emociones?











Ladyhawke es joven y sólo cuenta con un álbum en su historial, pero todo en ella es bastante retro. Empezando por su nombre, en referencia a la película Lady Halcón (1985), pero principalmente por su sonido, que desde el primer segundo nos da la impresión de haber retrocedido 20 o 30 años y estar ante aquella mágica y divertida electrónica que se hacía en los 80. Para más inri, el primer y único disco de esta chica, Ladyhawke (2008) fue producido por Pascal Gabriel, que en su momento también fue productor de Kylie Minogue, Erasure o New Order.
Yann Tiersen publica álbum nuevo en septiembre de 2009 y se llamará Dust Lane. Lo anuncio con tiempo, con todo el tiempo que se merece este compositor francés que nos ha deleitado con todos sus trabajos desde que lo descubrimos gracias a la conocida banda sonora de la película Amelie, allá por… ¡2001! (cómo pasa el tiempo).
Ya sabemos que