Archivos para febrero 10, 2010

Este fin de semana está marcado por la atractiva y continua propuesta de la Sala Heineken en la que dan ganas de sacarse un abono y no salir de allí hasta el domingo, ya que a las fiestas demoscópicas organizadas por la revista Mondosonoro, añaden el concierto de Joss Stone el viernes, y Richard Hawley teloneado por Alondra Bentley el sábado. Además de esto, destacan los belgas Vive la Fête y una de las sensaciones del pasado año, Biffy Clyro que ya estuvo hace no mucho tiempo en España, como telonero de Muse.

Jueves 11
Fiestas Demoscópicas (The Home Phonema, Bla, Edredon, La bien querida): Sala Heineken, 20:30h. Gratis con flyer.

Viernes 12
Biffy Clyro: Sala Penélope, 20:00h. 17€.
Zahara: Sala Clamores, 21:30h, 12€.
Joss Stone: Sala Heineken, 20:00h. 38€

Sabado 13
Richard Hawley: Sala Heineken, 20:00h. 25€.
Vive la Fête: Joy Eslava, 20:00h.

Tom Cary

El pasado sábado se celebró el concierto en el que volvían a Madrid los triunfadores del Proyecto Demo de hace algunos años Tom Cary, acompañados por Lentejas los viernes. A pesar de ello, al comienzo de los conciertos el ambiente era desolador, probablemente auspiciado porque ninguno de los grupos son muy conocidos dentro del circuito madrileño de conciertos, además de que Lentejas los viernes habían tocado justo el día anterior, y el precio de la entrada, más cara de lo habitual en el Costello, tampoco acompañaba: 10€.

Inicialmente saltaron al escenario Lentejas los viernes, grupo sevillano, cuya puesta en escena ya hacia presagiar lo que íbamos a presenciar. Batería, tres guitarras, bajo y teclado y el atuendo indie reglamentario: camisa de leñador y pantalón de pitillo. Todo muy tradicional dentro de los grupos que salen en el pop-rock indie en España en los últimos años. Al igual que al escuchar sus canciones en el disco, en directo, recordaban ciertamente a la última época de Sr.Chinarro aunque sin la acidez en las letras de éste, por lo demás, el concierto mantuvo un ritmo bastante plano, sin grandes alardes, en el que el bajo quedaba muchas veces ahogado por el sonido de la batería y apenas destacaban algunos ritmos del teclado en algunas canciones.

Ante el clasicismo de la propuesta anterior, Tom Cary destacaba nada más situarse en el escenario. El batería hacía las veces de vocalista, papel que alternaba junto a uno de los guitarristas, mientras el otro pasaba buena parte del concierto de cara a la pared. Además de los constantes cambios de instrumentos añadiendo por ejemplo,percusiones y comenzar una de las canciones tocando la guitarra como si fuera un violín (al más puro estilo Sigur Ros). Propuesta más innovadora y a la que estamos poco acostumbrados entre los grupos nacionales. Un sonido rock muy potente y acercándose en muchos momentos al noise, una forma de cantar y una actitud en el escenario desafiante y arrogante para dar mayor credibilidad a su música. Rock y ruido sin más pretensiones, que tuvo una buena acogida entre el público asistente y un apoteósico y espectacular final haciendo ruido con todo aquello que se podía, ya sea frotar el bajo contra la pared, tocar los platillos con el mastil de la guitarra o aporrear uno de los platillos cruzando por medio del público cual banda de pueblo.

Desde luego, Tom Cary, cumple uno de los pretextos necesarios para triunfar no sólo en la música sino en todo aquello que uno se proponga: Creértelo. La confianza en si mismos se nota y se transmite al público en forma de un derroche de energía bestial. En Marzo volverán por Madrid, y recomendamos encarecidamente asistir al directo de este grupo.

Lentejas los viernes