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chkchkchkAunque hace ya algún tiempo que estuvimos reflexionando sobre el porqué de los nombres españoles que se ponen los grupos extranjeros, ahora vamos a ampliar esta reflexión acercándonos a grupos en todos los idiomas y nacionalidades. Y es que, a través de esa enorme mina que es Microsiervos, hemos encontrado la mayor recopilación que te puedes echar a la cara de nombres de grupos musicales y sus orígenes.

En The Origins of Band Names se han entretenido en investigar y en contar historias más o menos curiosas sobre bandas de casi todos los estilos a nivel internacional, desde el porqué de ABBA (el acrónimo formado por las iniciales de sus miembros) hasta otros como Nine Inch Nails, que no significan absolutamente nada.

La página está entretenida para echar un buen rato leyéndola, pero voy a destacar aquí unos cuantos nombres cuya historia me ha resultado curiosa, o que se refieren a grupos que me gustan:

!!!: en la película Los dioses deben estar locos, los chasquidos en la lengua de los nativos aborígenes se representaban con signos de exclamación, y a la banda le pareció divertido llamarse a ellos mismos como tres golpecitos. Además, este nombre tiene la peculiaridad de hacer la banda imposible de buscar en Google.

AC/DC: como la inspiración llega en cualquier momento, a Angus Young se le ocurrió el nombre del grupo viendo la parte de atrás de la lavadora de sus hermanas. Lo que no se le ocurrió entonces fue las connotaciones de bisexualidad que tenía el nombre, lo que le habría ahorrado unos cuantos quebraderos de cabeza posteriores.

Arcade Fire: su nombre proviene de una historia que alguien contó a Win Butler sobre un fuego en un centro comercial de Exeter, New Hampshire, que se inició en una máquina de arcade, y en el que varios chicos murieron. Dicen que esta historia fue un invento de niños, pero en su momento Win la creyó, y parece que le ha marcado.

Ash: abrieron el diccionario y esta fue la primera palabra que les gustó.

The Beatles: originalmente Stuart Sutcliffe (bajista original y también llamado “el quinto Beatle”) se le ocurrió The Beetles, pero a John Lennon se le ocurrió combinarlo con beat del siguiente modo: “Un hombre se nos apareció en una visión y dijo: Desde este día, seréis conocidos como los Beatles con A” . Y no hay más que hablar.

Bloc Party: tras descartar nombres como Union, Superheroes of BMX, The Angel Range y Diet, se quedaron con este, que parece hacer alusión a una Block Party, fiestas de barrio con sus columpios, música, puestos de palomitas y demás. Vaya, lo que aquí vendría a ser una verbena.

Coldplay: la banda, que lleva tocando desde que se conocieran en la universidad, comenzó llamándose Pectoralz, y luego Starfish. Se ve que no se inspiraban mucho para los nombres, y finalmente Coldplay se lo sugirió un chico que lo estaba usando para su grupo, pero parece que no le importó cederlo.

Death Cub For Cutie: su nombre viene de una canción con ese nombre de Bonzo Dog Doo-Dah Band, que cuenta la historia de una chica que se va de su ciudad por amor y acaba muriendo en un accidente.

Green Day: aunque era de imaginar, en lenguaje coloquial se llama green day a pasar el día fumando hierba.

Joy Division: se refiere a la novela erótica House of Dolls de Karol Cetinsky. Joy divisions eran las filas de barracas en las que obligaban a mujeres a prostituirse para los oficiales nazis.

My Bloody Valentine: lo tomaron de una película de terror que nunca han tenido valor para ver.

Placebo: aparte de que simplemente les gustaba cómo sonaba y se imaginaban a la multitud gritándolo entusiasmada, lo tomaron por su origen literal del latín: para complacer.

Radiohead: de la canción de Talking Heads titulada Radio Head.

Röyksopp: es el nombre noruego de unos champiñones que desprenden una nube de humo marrón cuando las tocas.

Sigur Rós: viene de la hermana menor del vocalista, Jón Þór Birgisson, que se llama Sigurrós y nació el mismo día que se formó la banda.

Pues mirad qué nombre tan curioso para nuestras niñas.

Desde que salió a la venta el último álbum de Coldplay, Viva la vida or death and all his friends, éste ha estado envuelto en polémica por las constantes acusaciones de plagio, que han llegado desde casi todos los sectores de la música:

En primer lugar fueron los estadounidenses Creaky Boards quien tan sólo 3 días después del lanzamiento del disco de Coldplay saltaron a la palestra denunciando que el primer single de los ingleses, “Viva la vida” era una copia de su canción “The songs I didn’t write”, paradójico el título de la canción. Según el cantante de Creaky Boards, la inspiración para componer “Viva la vida” surgió tras asistir Chris Martin a uno de los conciertos de su grupo. Cada uno que saque sus propias conclusiones:

Lo que es seguro es que los americanos han tenido más visitas en su Myspace y más publicidad con esto que con cualquier promoción o canción que hubieran hecho.

Más tarde, pero siguiendo con ‘Viva la vida’, fue la francesita Alizée Jacotey, y la canción ‘J’en ai marré’, con quien se comparó y se dijo que esas guitarras entrando de fondo en ambas canciones se parecían sospechosamente.

Y esta misma semana, ha sido el guitarrista Joe Satriani, quien se ha querido apuntar el tanto de ‘Viva la vida’, y es que a este ritmo los derechos de Copyright de la canción van a ser un bien común. Según Satriani, el single de Coldplay incorpora “porciones originales sustanciales” de su tema instrumental If I could fly.

Pero no sólo con ‘Viva la vida’ se han cebado los detractores de Coldplay, también Violet Hill ha sido acusada de plagio, concretamente del tema California, compuesto para la serie de televisión O.C., de The phantom planet.

En ¿beneficio? de Chris Martin y los suyos hay que decir que durante la grabación del álbum, cambiaron sustancialmente 42 después de que un periodista de Rolling Stone, invitado al estudio de grabación dijera que le recordaba a Sit down stand up de Radiohead. No sabemos si tantos cambios fueron por no plagiar, o por no parecerse a Radiohead… La cuestión es que las canciones no se parecen en nada.

A nivel particular, he de decir, que confío en la honestidad de Chris Martin, y que estas acusaciones de plagio, unas más creíbles que otras, parecen más producto de la casualidad y de la saturación de grupos y canciones existentes ahora mismo, que del querer apropiarse indebidamente del talento de otros.