Posts etiquetados ‘Wave Machines’

Una vez pasado el mal trago de ver la horrible portada de este disco, vamos ahora con lo que hay dentro, que es bastante mejor. Wave Machines son un cuarteto de Liverpool, formado en 2007, con un único disco, éste, en el mercado y que lo dieron a conocer por primera vez en España la semana pasada durante el Primavera Club, dando lugar a una división de opiniones. Nosotros nos encontramos entre los que nos gustó, y nos gustó mucho. A pesar de lo tétrico y el mal rollito que daban las caretas de ellos mismos.

El disco es un compendio de pop bailable, a lo Phoenix, con pop mucho más meláncolico, a lo Death Cub for Cutie, todo ello con toques electro-funky que a veces suena a retro de los años 70 y otras veces también a retro, pero de los años 80, y unas voces que parecen sacadas de Scissor Sister. Lo que si tienen en común todas las pistas son unas sutilezas electrónicas y un teclado que engancha a la primera escucha. Sin duda, los temas más rápidos son carne de pista de baile, pero no solo ahí se queda Wave if you’re really there ya que también las canciones más tristes son dignas de mención, conformando al final, un disco donde casi la mitad de las canciones son hits.

Sería difícil poder destacar solo un corte, ya el pegadizo estribillo de You say the stupidest thing en la primera canción te atrae y te dice que sigas escuchando, te lleva al ritmo de I go I go I go para que te levantes de la silla y empieces a bailar, y entonces viene la electrónica más elegante, Keep the lights on y los Junior Boys en el horizonte, para dar paso a la creciente Punk Spirit, que va desde un comienzo lánguido hasta un final fuerte y aguerrido que te pone en pie, perfecto para otro de los temas rompepistas, The greatest escape we ever made. Y sólo vamos por la mitad del disco, luego vendrá un ligero bajón, pero en el que destacan sobremanera The line y Dead Houses. Lo dicho hits a cascoporro.

Escúchalos en Spotify
Myspace de Wave Machines
Página oficial de Wave Machines

Y llegó uno de los mejores días del Festival, donde el Círculo de Bellas Artes presentaba un cartel de lo más completo, ya que a lo visto en el título añadía a The Black Heart Procession y David Holmes.

Ya a las 19:00h y con una sala que apenas llegaba a la mitad del aforo Cass McCombs presentaba su aclamado Catacombs. Un disco que en directo nos dejó un poco fríos, quizás por la hora y el ambiente o quizás por la sosa interpretación que podía ser debida a la resaca que tenía el propio Cass, quién llego a pedir que le apagaran las luces porque le molestaban. Así fue dando un repaso a Catacombs, sin ningún punto especial a destacar más allá de como enlazó Lionkiller y Lionkiller got married. En general, un concierto bastante plano, donde quizás se echó en falta un poco más de apoyo por parte de la banda para suplir las carencias en directo del disco.

Con bastante tiempo de antelación se presentó sobre el escenario Antonio Luque y su banda, Sr. Chinarro, lo que le permitió bromear con los asistentes y contar algunas anécdotas. Después y por orden casi cronológico fue dando un repaso a la que fue su carrera durante los años 90 y primeros de esta década, obviando por completo sus últimos discos. Todas las canciones venían acompañadas de una pequeña presentación en la que Antonio contaba que signicabán, que les parecía o como surgieron, así fueron cayendo grandes canciones como Quiromántico y El idilio, aunque se echó en falta que hubiera rematado el concierto postergando este repaso hasta la época actual y acabar con algún de tema de sus últimos trabajos, aunque el dijo que no hay tanta diferencia. Setlist aquí.

Un breve descanso, y a saltar y bailar al ritmo de Neon Indian, cuya propuesta recordó a ratos a Delorean y a ratos a The Pinker Tones, con una mezcla de samplers, electrónica y música rock a base de guitarras. La primera parte del concierto se centró en la vertiente electrónica y psicodélica, pero en la segunda mitad, esto sólo era la base, donde el verdadero protagonismo recaía sobre los elementos analógicos como las guitarras y la voz de Alan Palomo. Una pena que en el momento más álgido del concierto se acabará, ya que duró apenas 35 minutos y unas 6 o 7 canciones. Un concierto un poco más largo, especialmente viendo la aceptación entre el público hubiera sido bastante acertado.

Y para rematar la noche, los autores de uno de los discazos del año, Wave Machines y su Wave if you’re really there. Ataviados con unas caretas de ellos mismos comenzaron con un poco de antelación y ante una sala llena hasta los topes (más la cola de desesperados que había abajo). Hicieron un repaso casi completo por su único y brillante disco, tocando todos los hits como You say the stupidest thing, que sonó increiblemente a The Postal Service, Punk Spirit, The Greatest escape we ever made, etc. Así Carl Brown y Timothy Bruzon se fueron repartiendo el protagonismo de los temas, junto con uno de ellos, donde cedieron este papel al baterista. Al final, y al igual que ocurriera con Neon Indian nos dejaron con ganas de muchísimo más, alguna canción nueva o alguna versión, porque se nos hizo cortísimo de lo mucho que nos estaba gustando.

A partir de mañana y hasta el próximo domingo se celebra en Madrid y Barcelona el último festival del año, o el primero de la nueva temporada, según se mire, ya que el Primavera Club es una especie de aperitivo de lo que será la gran comilona allá por el mes de mayo, Primavera Sound. De hecho, es posible adquirir un abono conjunto para ambos. La línea de los dos festivales es muy similar, lógicamente, apostando por la calidad ante todo, aunque para el que ahora acontece no hay tantos nombres rimbombantes pero si muchas, muchísimas propuestas muy atractivas. Hagamos un breve repaso por lo más destacado:

Devendra Banhart: Cabeza de cartel de esta edición y acompañado de The Grogs, uno de los ejemplos más destacados del folk actual con reminiscencias de bluegrass y folk psicodélico. Sus extensos 5 discos en el mercado dan para una variada y bonita actuación.

HEALTH: Probablemente el mejor directo de todo el festival, con su potente noise rock, y ese sonido tan particular que les da el uso del Zoothorn (mezcla de micrófono y pedal de guitarra).

Wave Machines: Uno de los que yo espero con más ganas, a pesar de no ser un cabezón del cartel, su propuesta de pop alternativo con toques electrónicos y melodías pegadizas es más que atractiva. A destacar el temazo The greatest escape we ever made.

Marissa Nadler: Poseedora de una voz cautivadora desde la primera escucha, sus canciones melancólicas hacen que se te ponga el vello de punta. Y para los fanáticos de Radiohead, una forma de conocerla:

A place to bury strangers: Banda de rock psicodélico y ruidoso cuyas atmósferas oscuras y rock espacial se encuentran en la estela de The Jesus and Mary Chain.

Sr.Chinarro: Una de las mejores muestras de la música independiente nacional en la actualidad, en la que destaca la calidad e ironía de sus letras llenas de metáforas y juegos de palabras.

Standstill: Sonido inclasificable debido a las múltiples etapas por las que han pasado a lo largo de sus más de 10 años de historia, pero donde destaca sobremanera su último disco Vivalaguerra.

The Pastels: Sonido pop melódico más propio de otra época. Una de las bandas más veteranas de todas las que participan en el festival.

Además de esto destacar los conciertos también de Cohete, The Ladybug Transistor, Cass McCobms, Ted Leo & The Pharmacists, el recomendado por Miss Antartida de Evripids & his tragedies, etc. En definitiva, que muy difícil se nos hará ver todo lo que queremos ya que los solapes son inevitables y llegarán esos grandes momentos de duda en los que no saber a que concierto asistir.

Y para finalizar, aquí os dejamos una pequeña lista con lo más representativo del festival que hemos encontrado en Spotify.